Confidencialidad de tu Idea: Qué debes proteger y cómo hacerlo

Escrito por: Patricia Issa

 

Al tener una idea nos resulta natural querer compartirla con amigos, superiores, y/o cualquier persona interesada en saber sobre nuestros próximos proyectos. Si nos posicionamos un poco más allá de la idea, de igual forma, compartimos información de carácter confidencial con nuestros socios, en quienes confiamos plenamente.

El presente artículo no pretende hacerte desconfiado, sino más bien precavido. Te proporcionaremos las herramientas correctas para delimitar que debe ser objeto de protección y como  protegerlo.

De entrada, te planteamos que la mejor forma de cubrirse del riesgo de perder los beneficios de autenticidad de tu idea,  siempre será: NO DIVULGUES TU SECRETO.  Entonces, ¿qué debes considerar como secreto o información objeto de protección?

 

Informaciones Básicas sobre la Confidencialidad

En principio debes proteger:

  • El nombre de la sociedad a constituir (si no lo has registrado)
  • Estrategia del negocio: diseños, informes de investigación, planos, plan de acción.

Lo antes expuesto quiere decir que, al compartir sobre tu nuevo proyecto, a los fines de obtener un punto de vista quizás más analítico u objetivo, debes guardarte la idea principal. Recuerda: el propósito no es darle tu idea al tercero, sino más bien fortalecerla.

 

Secretos Técnicos y de Índole Comercial

Al poner en marcha tu proyecto, la información a proteger se torna más valiosa, la cual de ser divulgada puede perjudicarte gravemente. Entre estos se encuentran:

  • Lista de suplidores
  • Lista de clientes
  • Fórmulas
  • Métodos de fabricación
  • El know-how
  • Manuales comerciales
  • Programas de organización

 

La protección

Debes mantenerlo simple, es decir, no procede suscribir un contrato de confidencialidad cada vez que vayas a hablar de tu proyecto, sin embargo, conviene delimitar que tanto divulgarás cuando no estés protegido por un acuerdo. En el caso de que te veas obligado a transmitir la información, puedes exigir que el receptor de la información firme un acuerdo de no divulgación (Contrato de Confidencialidad), el cual en sentido general debe contener lo siguiente:

  • El titular de la información; el receptor; la información a proteger y el propósito de la transmisión; métodos de protección; duración; sanciones; y ley aplicable.

Nota: La protección de los signos distintivos (nombres, lemas, rótulos, emblemas, marcas), así como también, de las Patentes de Invención, radica en el registro por ante la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI). Dicho registro, otorga al titular un derecho de exclusividad.

 

Un poco más allá

La confianza en los negocios es un factor elemental, se dan relaciones entre los socios, así como también, de naturaleza laboral, entre empleado y empleador. Entre estos se manejan informaciones delicadas, la cuales en su mayoría podemos categorizar como confidencial. El mensaje de la frase “hoy somos amigos, pero mañana no tanto” es una advertencia a redactar un acuerdo sencillo, que proteja la no divulgación de información confidencial.

Como un extra para entender los riesgos de la no protección de la información, te recomendamos que veas la película Flash of Genius, basada en hechos reales. Ésta te dejará un gran mensaje en cuanto a la importancia de la protección y la no divulgación.

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Autor: Lic. Patricia Issa

Abogada especialista en derecho corporativo. Socia Fundadora y Managing Partner de la firma Legalissa.

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