Lo que aprendí de Muhammad Ali, el mejor de todos los tiempos

No sé por qué siempre esperamos que las personas fallezcan para honrarlas. En este caso es diferente por que él se encargó, desde los inicios de su carrera profesional, de que supiéramos que era “el mejor de todos los tiempos”.

Este viernes 3 de junio 2016, justo antes de su muerte, vi el documental de su vida – Yo soy Ali – a pesar de que se considera cultura general saber quien fue éste personaje para la historia, no sabía que su lucha sobrepasaba los rings de boxeo con la misma intensidad de sus knockouts.

Su vida es un ejemplo para todo emprendedor, de que con determinación y disciplina podemos lograr todas nuestras metas, y más allá de esto, a utilizar nuestro propósito individual para el bien colectivo. Es decir, él no solo fue el mejor boxeador de peso pesado del mundo, fue también, y más importante aún, un activista controversial y revolucionario por los derechos de los afroamericanos.

Luego de esta pequeña introducción, que no le hace justicia a la vida de este ser humano increíble, les expongo lo que aprendí de Muhammad Ali:

  • No importa que nadie crea en ti, lo importante es que tú lo hagas.
    • Ali se autoproclamó “el mejor de todos los tiempos” desde mucho antes de serlo, por que creía en él, creía en su propósito, y le dejo saber al mundo su grandeza con hechos y resultados.
  • La transición de amateur a profesional toma tiempo.
    • Uno de sus entrenadores le dijo estas palabras debido a que él ya se sentía como profesional sin serlo, y para pelear como profesional debía primero entrenar como uno.
  • Somos tan buenos como los talentos para los cuales trabajamos.
    • Todos tenemos talentos, pero si no los explotamos, si no los desarrollamos, esos talentos se quedarán en la mediocridad.
  • Trabajar para ser el mejor no se siente bien, pero la sed de serlo, la sed de crecer, esa motivación, te permite hacer esas cosas que te parecen pesadas.
    • Ali decía que no le gustaba levantarse a las 4:30AM para entrenar, pero “si quería ser el mejor debía entrenar como el mejor”.
  • Practica lo que predicas y sé real.
    • A Ali no le importó el rechazo público por abstenerse de ir a la guerra, no le importó perder su licencia de boxeo (su profesión), por alzar su voz y expresar lo que pensaba. El era coherente en todos los aspectos de su vida, no abandonaba su opinión por la validación externa.
  • Está bien ser sensible.
    • Ali “el mejor de todos los tiempos” lloraba siempre que una causa le tocaba el corazón, era sensible a la vida, esto lo demostraba realizando charlas de anti segregación, seminarios sobre la paz y numerosos talleres a niños enfermos.
  • Todo es cuestión de actitud.
    • Lo más importante de Ali era su actitud, como enfrentaba las críticas y como se hizo querer por el mundo, no solo por sus títulos de boxeo, si no por expresarse como un líder.

Como emprendedores, del modus vivendi de Muhammad Ali, podemos obtener distintas lecciones, dentro de las más importantes se encuentran: enfocarnos, centrarnos, permitirnos entender qué queremos lograr con nuestra existencia y trabajar todos los días para lograr ese resultado, sin importar la adversidad, sin importar las puertas que se cierren, sin importar lo que la vida nos traiga – luchemos, boxeemos, hablemos con hechos, logremos resultados. Emprende con la fuerza de un boxeador de peso pesado, si no crees en ti, ya nosotros lo hacemos.

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Autor: Lic. Patricia Issa

Abogada especialista en derecho corporativo. Socia Fundadora y Managing Partner de la firma Legalissa.

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2 Comentarios

  1. tremenda historia…..gran mensaje

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