Lo que debes considerar antes de pedirle a familiares y amigos que inviertan en tu empresa

El siguiente artículo, habla sobre las cosas que debes considerar antes de pedirle a tus familiares que inviertan en ti.

Los amigos y familiares pueden ser una fuente esencial de financiación para nuevos emprendedores. A veces, son la única fuente. Pero antes de pedir capital, hay que hacerse algunas preguntas difíciles,  en particular:

“¿Qué pasa si pierdo el dinero?”

Sucede todo el tiempo. A mí me pasó, y me obligó a aprender duras lecciones que, espero, puedan impedir a otros empresarios cometer los mismos errores. Antes de ser un capitalista de riesgo, yo era un empresario con un nuevo proyecto que creía firmemente. Estaba muy optimista sobre el futuro y estaba ansioso por traer amigos y familiares para ayudar a que la empresa despegara. Soñaba con el día en que la compañía se convirtiera en un éxito y entregarles un gran beneficio a las personas más cercanas a mí.

Y luego perdieron su dinero. Todo su dinero.

Años más tarde, terminé en el otro lado de la ecuación, invirtiendo en una empresa dirigida por el padrino de mi hijo. La inversión fue estratégica desde el punto de vista comercial, pero la decisión de invertir fue motivada también por mi relación personal con el director general. Más tarde, con la empresa en problemas, tuve que liderar en la decisión, increíblemente difícil, de cerrar la empresa. Para empeorar las cosas, el cierre de la empresa fue anunciado mientras el CEO y yo estábamos de vacaciones juntos con nuestras familias. No es ni necesario decir que hubo algunos silencios muy incómodos alrededor de la mesa del comedor.

Por supuesto, no sólo porque he tenido unas cuantas experiencias malas con el plan de financiación de amigos y familia no quiere decir que tú también los tendrás. Todavía hay un gran valor en solicitar el apoyo de la gente que más conoces y confías. Seamos realistas: las primeras etapas de financiamiento son las más difíciles de asegurar, y los amigos y el dinero de la familia suele ser el más fácil de encontrar.

Pero antes de dar el salto, vale la pena seguir estas sencillas pautas:

No todo el capital es igual

El dinero de los verdaderos amigos y la familia, es lo que yo llamo “el dinero del amor”. Es dinero que ellos invierten porque te apoyan y te quieren, con cualquier posible retorno futuro, visto simplemente como una buena ventaja. Es importante que todos los involucrados entiendan que hay una probabilidad razonablemente alta de que su dinero se haya ido para siempre. Si esta es la base, la dinámica es saludable. Sin embargo, cuando la razón principal de un amigo o familiar para invertir es ver un retorno, las cosas pueden llegar a ser problemáticas.

Menos es más

Dar a cualquier inversor una participación demasiado grande en la empresa, por un monto insignificante de dinero te puede costar la empresa, especialmente cuando estás tratando de recaudar nuevos fondos en rondas posteriores. Pero esto se aplica especialmente a los familiares que a menudo son los inversionistas no sofisticados. En estos casos, la posesión de una gran parte de las acciones puede ponerlos en un terreno inestable y poco familiar, en el que tendrán que votar sobre futuros financiamientos, etc. Asegúrate de venderles sólo lo que ellos pueden manejar responsablemente.

No pidas dinero que no puedan permitirse perder

Si tu tío te ofrece $ 50.000, y puede darse el lujo de perderlos, tómalos. Pero si esos $ 50.000 son la mitad de su plan de retiro y afectará de forma significativa sus ahorros, déjalos sobre la mesa. Al pedir dinero, no aceptes nada que pueda impactar materialmente en el estilo de vida de alguien en caso de pérdida.

Educa a tus amigos y familia en el ciclo de inversión

Probablemente tendrás que educarlos sobre la forma en que se desarrollan los siguientes procesos de financiación para que nadie se sorprenda cuando su participación se diluya en las rondas posteriores. Para los amigos excepcionalmente comprometidos que quieren invertir en las rondas siguientes, que sepan que van a necesitar dejar ese dinero en reserva para mantener su participación en la compañía mientras nuevo capital entra en juego. No quieres que una victoria de inversión tenga se sienta como una pérdida, cuando al venderse la empresa su retorno se reduce debido a la dilución.

A pesar de que no es para todos, aceptar el dinero de amigos y familiares es un integral – y muy seguido necesario- paso en el proceso de financiamiento, especialmente en la etapa temprana.

Después de haber estado sentado a ambos lados de la mesa, he visto el precio que puede tener en las relaciones personales. Mientras que en mis casos nuestras relaciones soportaron – en gran parte debido a que el fracaso no fue por falta de ejecución y la empatía era la emoción predominante – el dinero puede arruinar una amistad y tensar lazos familiares, a veces a niveles extremos.

Si decides pedirle a tu querida tía Inés invertir en tu idea, hazlo con prudencia y asegúrate de que conoce los riesgos que implica. No es la idea poner en peligro tus relaciones más significativas debido a esperanzas destrozadas y malentendidos sobre dinero. Después de todo, si la empresa fracasa, todavía quieres ser invitado a casa para año nuevo y el próximo cumpleaños de tu sobrino.

 

fuente externa

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Autor: Emprendedores Dominicanos

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