Ocho razones y media por las que NO te van a robar la idea de negocio

Si alguna vez haz intentado levantar una empresa tendrás una idea de la cantidad de dificultades que hay que afrontar: desarrollar la idea, encontrar el equipo humano, hacer cuentas, buscar financiación, dar con los proveedores adecuados, y un etcétera realmente largo… pero, a diferencia de lo que ocurre en la parte anglosajona del mundo, la preocupación número 1 en la mente de casi todos los emprendedores es:

¡ME VAN A ROBAR LA IDEA!
Los sospechosos habituales: las grandes corporaciones, la competencia, los inversionistas, los consultores, el célebre “algún vivo”, o incluso los propios socios. Publicar una idea de negocio en internet es, aparentemente, sinónimo de que sea copiado por alguien increíblemente capaz y mucho más rápido que uno mismo.

¿Paranoia?

Te proponemos ocho razones (y media) por las que nadie te va a robar nada:

Si sólo tienes una idea, no tienes un negocio. Las ideas son gratis y todo el mundo las tiene… Por ejemplo, ahora mismo se me está ocurriendo que hace falta un servicio externo de canguro en los hoteles; ¿por qué no montar una empresa que ofrezca este servicio a la industria hotelera? Eso es una idea fantástica. Pero… de ahí a llevarlo a cabo hay un trecho.

El verdadero valor de una idea de negocio está en el trabajo. Y convertir un plan en un negocio es muuuuucho trabajo. Sin tu cerebro y tu esfuerzo, un plan no es más que un plan.

Sin el equipo promotor adecuado, tu negocio no vale nada. Esta realidad resulta sorprendente para muchos emprendedores, pero no es nada fácil encontrar las cualidades, las habilidades, el conocimiento y la energía necesaria en un equipo promotor para hacer que un proyecto empresarial sea un éxito ¿Has conseguido encontrar al equipo ideal? Pues no te preocupes por la idea. Pueden copiarla, pero por ahora aún no pueden clonar a tu gente

Vas a tener que explicárselo a alguien algún día, sobre todo si quieres salir ahí fuera y conseguir que alguien financie tu idea o trabaje para ti. En cualquier caso, tendrás que hablar con bancos, proveedores, futuros clientes, potenciales empleados y/o asociados… Si no le explicas a nadie en qué consiste, ¿cómo piensas hacer que funcione?

La única manera de conseguir dinero sin decir para qué lo quieres es dar tu casa como garantía; si puedes hacer eso, simplemente pide una hipoteca. Pero si necesitas un inversor vas a tener que saber explicar lo que quieres hacer con el dinero. Y recuerda, vender bien tu proyecto no significa necesariamente dar instrucciones detalladas sobre cómo llevarlo a cabo.

¡Patenta todo lo patentable! Protege tu propiedad intelectual, registra tus dominios de internet, esconde tus fórmulas econométricas y, en general, asegúrate de que si alguien replica los aspectos técnicos de tu proyecto puedas llevarle ante un tribunal como el miserable copión que es.

Todo el mundo está ocupadísimo. ¿Conoces a alguien a quien le sobre energía, que sea más capaz que tú, que vaya a llevar a cabo tu idea a la perfección y que tenga mucho tiempo libre? Naturalmente, si conoces a alguno, no le expliques tu idea a él. Pero, por lo general, llevar a buen término un negocio requiere un 100% de dedicación, y la gente muy capaz ya está haciendo otra cosa con su vida.

En general la gente copia lo que ya está funcionando, no las ideas de futuro. Por eso se reproducen como champiñones las tiendas de cigarrillos electrónicos, y por eso hace unos años todo el mundo era un mago de la especulación inmobiliaria. Si tu idea no ha demostrado claramente que da muchísimo dinero sin apenas esfuerzo, prácticamente nadie se va a molestar.

Las grandes empresas seguro que no te van a robar nada. Eso es casi tan probable como que te robe la idea la administración pública. Las grandes empresas tardan años en reunir los recursos y la capacidad de decisión para abordar una idea aventurera. De hecho, si tu idea les parece buena y viable les resulta muchísimo más rápido y barato esperar a que tú la desarrolles y luego comprártela.

Así que si una gran empresa se fija en tu idea, lo más probable es que en un par de años te la compren por un montón de dinero. ¿Te sirve eso?

Lo importante no es qué quieres hacer, sino cómo lo hagas. Mil personas han tenido tu idea antes que tú, y estás compitiendo con ellos – o al menos con los que se han molestado en convertir su idea en realidad, que suelen ser más bien pocos. Si trabajas mejor, ya pueden copiarte todo lo que les dé la gana, les vas a seguir llevando ventaja.
La media razón final es, de hecho, la más importante: Te la van a copiar de todos modos. Aproximadamente el 80% del mercado de cualquier sector o producto no está en manos de sus inventores, sino de quienes les siguieron. Eso se llama competencia, y sirve para que te mantengas despierto, para que nunca dejes de mejorar y de aprender.

Hazte a la idea, deja de preocuparte y echa a andar.

Daniel Oliver.

¡Inscríbete a los Boletines de Emprendores.do!

Inscríbete y recibe semanalmente nuevo contenido

Política Anti-Spam. Sólo recibirás correos de Emprendedores.do. Puedes darte de baja cuando quieras

Autor: Emprendedores Dominicanos

Comparte esta publicación en
468 ad

Deja tu Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *